Hoy por hoy ya podemos afirmar con casi total seguridad que la mayoría de la población relaciona amianto con peligro, pero no siempre fue así. El amianto es una fibra cuyo descubrimiento para el mundo de la construcción en general y de infraestructuras en particular supuso un gran avance en cuanto a prestaciones se refiere.

Pero no tardaron muchos años en descubrir (aunque sí muchos en reconocer) que el amianto era un componente tan resistente a las condiciones ambientales como peligroso para el cuerpo humano, no en vano se tiene conocimiento de uso en las vendas de las momias del antiguo Egipto.

El amianto es una “super-fibra” resistente a casi todas las agresiones ambientales como el agua, calor, frio extremo, etc, y tan maleable que se puede hacer cientos de elementos con ella, por ello su uso fue generalizado en España desde los años 60.

¿Es peligroso el amianto solo por estar próximo a nosotros? No, el amianto es peligroso por inhalación y por tanto es cuando lo manipulamos cuando el riesgo se incrementa.

¿Podemos eliminar el amianto de nuestras viviendas por nuestra cuenta? No, desde luego que no, además de ilegal es muy peligroso. Es cuando se corta o rompe cuando se producen fibras “respirables” que son las peligrosas.

Cuando una persona se expone a las fibras del amianto, al romper o cortar la Uralita con una radial o una sierra, o cuando está deteriorado y rompiéndose puede aspirar las fibras.

¿Qué riesgos para la Salud tiene el amianto? Según nos indica el Dr. Martínez Valls, médico especialista del trabajo, las fibras del amianto son alargadas y extremadamente finas. Esta característica les permite penetrar profundamente en los pulmones e incluso atravesar tejidos, de forma que pueden depositarse en la pleura que es el tejido que recubre los pulmones.

La exposición a las fibras de amianto puede producir fibrosis pulmonar, los pulmones se van haciendo más rígidos y van perdiendo capacidad respiratoria, llegando a invalidar al paciente. También pueden producir inflamaciones en la pleura, en el pericardio y en el peritoneo, en el primer caso los síntomas son dolor y dificultad para respirar. Incluso puede ocasionar una fibrosis del pericardio que conduce a una insuficiencia del corazón y la invalidez del paciente.

Además, el amianto puede ocasionar varios tipos de cáncer: el cáncer de pulmón, el mesotelioma que es un tumor muy grave y muy raro que sólo aparece por la exposición al amianto.

¿Nos pueden sancionar por retirar amianto por nuestra cuenta?

Las sanciones a las que ahora se enfrenta esta empresa de construcción son muy severas y pueden oscilar entre los 30.000 y los 600.000 euros por un delito contra la salud pública, delito ambiental y en caso de ser una empresa se le puede sumar sanciones administrativas por daños a los trabajadores.

¿Que debe hacer si tengo amianto en casa y quiero retirarlo?

Debes acudir a una empresa autorizada que se ocupará de retirarlo sin riesgos, y de transportarlo a un gestor autorizado. Según ha manifestado Jose M.ª Micó Ferrandiz (empresario autorizado para su retirada) en muchas ocasiones los particulares retiran el amianto “a martillazos” y luego lo depositan en vertederos descontrolas sin tener en cuenta en grave riesgo que supone para ellos y para cualquier ciudadano expuesto a esas fibras. Debemos acudir a empresas autorizadas tanto para la retirada como para su tratamiento. Según informa Javier Guerola (Reciclajes Guerola) el tratamiento del amianto va mucho más allá del simple almacenamiento, debe confinarse y tratase como lo que es, un material peligroso.

En vivienda antigua debemos tener en cuenta que cuanto más degradada esté una estructura de amianto, tantas más fibras suelta y por lo tanto es más tóxica”. Aunque los datos en este sentido no están claros, se estima que una estructura de amianto puede aguantar entre 40 y 50 años antes de comenzar a degradarse y liberar fibras cancerígenas. Por lo tanto es coherente pensar que la mayoría de estas estructuras que habitan en nuestras casas puedan comenzar a ser problemáticas.