El 19 de la calle General Martínez Campos en el barrio de Chamberí se vino abajo en un santiamén. Pasadas las cuatro y media de la tarde del martes el vecindario escuchó un ruido infernal y de repente todo se llenó de polvo y sirenas. Trece obreros que trabajaban desde hace un mes y medio en el desescombro del inmueble, lograron salir a tiempo cuando, por razones que ya investiga la justicia, siete plantas del inmueble se desplomaron.

Dentro quedaron dos operarios: Agustín Bello, de 42 años, vecino de Parla, y José María Sánchez, de 56, residente en Plasencia (Extremadura), a los que siguen buscando sin descanso los bomberos en retenes de 50 efectivos dentro de un ingente displiegue que involucra a Protección Civil, Policía Municipal y Cuerpo Nacional de Policía. Desde el primer momento se han ayudado de perros rastreadores, cámaras y micrófonos para tratar de dar con cualquier pista de vida entre los escombros.

La Fiscalía ha abierto una investigación, como cada vez que ocurre un siniestro laboral grave, y el juez ha decretado el secreto de sumario. El Ayuntamiento de Madrid confirma que la obra contaba con la preceptiva licencia sellada el pasado enero. Los trabajos habían comenzado en abril y contaban con un plazo de ejecución de 18 meses. El vaciado debía acabar mucho antes, en unas tres semanas.

Fuente: eldiario.es