El síndrome postvacacional produce una sensación de tristeza, apatía, falta de energía o motivación al incorporarnos a nuestro trabajo o rutina diaria tras acabar el periodo de vacaciones. Te ofrecemos ocho consejos para que afrontes la cuesta emocional de septiembre.

1 Empieza una nueva temporada

No eres un simple trabajador, ¡eres un deportista de élite! Y aguantar cada jornada laboral hasta las siguientes vacaciones va a ser algo más duro que ganar la champions league. Así que fíjate objetivos y cambios para esta nueva temporada. Puedes intentar conseguir una promoción en tu empleo o empezar a hacer un nuevo deporte. Si te lo planteas como un nuevo comienzo, no será una vuelta a la rutina, sino el inicio de una nueva etapa que va a mejorar tu vida.

2 Duerme bien

La alimentación y el sueño son muy importantes, sobre todo cuando nos enfrentamos al estrés de la vuelta al trabajo. Organiza mejor tu tiempo para garantizarte esas 8 horas diarias para dormir que necesitas cada día. Te sentirás mejor para volver al ritmo de trabajo tras unas semanas de relax.

3 Las pequeñas vacaciones

No esperes al verano que viene para poder relajarte. Busca pequeños ratos al día para hacer lo que más te gusta. Puedes intentar levantarte antes cada mañana para leer esa novela o planificar tus findes y hacer esas escapadas que siempre quisiste hacer.

4 Piensa con claridad

¿De verdad las vacaciones son los únicos buenos momentos del año? A veces tendemos a magnificar algunos recuerdos en detrimentos de otros que también lo son. Si en algún momento te da el bajón, rememora todos esos pequeños instantes de felicidad de vives cada día contigo mismo, con tu pareja o con tu familia. ¿Verdad que no es todo tan malo?

5 Disfruta las vacaciones

Algunas veces no somos capaces de disfrutar de las cosas, ni siquiera de las vacaciones porque nos parecen demasiado cortas o porque no son todo lo perfectas que habíamos soñado. Agradece esos días ya que, desgraciadamente, para muchas personas en este mundo las vacaciones son un lujo.

6 Espacio personal

Está bien darlo todo por los que más quieres, pero de vez en cuando debemos ser un poco egoístas y pensar en nosotros mismos. Busca tu espacio personal y planifica cosas para ti solo. Debes encontrar el equilibrio entre pensar en los demás y no dejarte a ti mismo de lado. Ayudarás mejor a tus seres queridos si tú estás bien.

7 Aprovecha el momento

Ya lo dice la locución latina: Carpe Diem. Por mucho que odies tu trabajo, algún día es posible que lo eches de menos. Todo se acaba. Aprovecha e intenta ver el lado positivo de cada momento, ya que hasta la rutina que forma parte de tu zona de confort puede terminarse de repente.

8 Da un golpe sobre la mesa

Si el retorno a la rutina te causa tanta tristeza y sientes que estás sufriendo una depresión, ¿has considerado cambiar de trabajo? ¿realmente las cosas funcionan en tu vida personal? Quizá las vacaciones solo te estén ayudando a echar el balón hacia delante de forma temporal y estén obnubilando  tu criterio. Solo se vive una vez y no es posible que solo seas feliz un mes al año, en el mejor de los casos. Toma las riendas de tu vida y no pierdas la oportunidad de estar mejor por miedo al cambio. Tienes derecho a ser feliz. Las vacaciones solo deben ser un periodo de descanso en tu rutina de bienestar. Haz algo para conseguirlo.