El titular del Juzgado de Instrucción número 11 de Zaragoza, Luis Fernando Ariste, ha abierto diligencias penales contra la empresa Valeo Térmico por el accidente laboral que se produjo el 25 de septiembre de 2017 en su factoría de la carretera de Logroño. De hecho, este miércoles tomó declaración en calidad de investigado a su representante legal por la presunta comisión de un delito contra la salud de los trabajadores.

Aquel aciago día, una prensa hidráulica aplastó dos dedos de la mano derecha a Eduardo L. M., un peón especialista que llevaba 21 años trabajando para la compañía pero nunca antes había manejado esta máquina. Por ello, el empleado reprocha a su empresa que le impusiera una tarea de riesgo sin haberlo formado previamente.

Cuando la prensa se atascó, el hombre activó el botón de seguridad e intentó solventar el problema. Pero el muelle cedió y le atrapó la mano, provocándole graves lesiones que le obligaron a estar inicialmente tres meses de baja. Pero esta acabó alargándose, ya que, según su abogada, Carmen Sánchez Herrero, al regresar a su puesto de trabajo el operario sufrió un cuadro ansioso-depresivo que lo mantiene todavía inactivo.

El siniestro dio lugar a la apertura de una investigación por parte de la Subdirección Provincial de Trabajo, quien detectó que la prensa que atrapó la mano al denunciante carecía de las protecciones necesarias para impedir que este o cualquier otra personas introdujera la mano en su estructura. De ahí que incoara un expediente sancionador contra la empresa por una falta administrativa grave y propusiera una sanción de 2.046 euros.

La empresa habla de imprudencia o negligencia del denunciante

No conforme con dicha sanción, Valeo Térmico presentó un recurso de alzada negando cualquier infracción en materia de prevención de riesgos laborales y asegurando que la máquina cumplía con todas las exigencias de seguridad de la Unión Europea. En su descargo, la empresa alegaba también que el peón accidentado había sido “formado e informado suficientemente”. Es más, tras llevar a cabo una investigación interna, la compañía concluyó que el lamentable percance se había producido “por una imprudencia o negligencia” por parte del peón.

Según Valeo Térmico, el operario “se extralimitó en sus funciones”, ya que, cuando se estropeó la prensa hidráulica, intentó desatascarla sin pedir ayuda al personal de mantenimiento. Sin embargo, en contestación al recurso de alzada de la compañía, Trabajo insiste en la falta de protecciones de la máquina. Basándose en la jurisprudencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón y en la normativa vigente en materia de riesgos laborales, recuerda también a los querellados que “el deber de protección del empresario es incondicionado y, prácticamente, ilimitado”. “Aún en los supuestos de imprudencia no temeraria del trabajador”, añade.

Según las estadísticas, en los últimos años se ha producido un repunte de los accidentes laborales en Aragón.

Fuente: Heraldo.es