Un total de 583 trabajadores fallecieron en accidente laboral en los 11 primeros meses del pasado año, 14 más que en el mismo periodo del año anterior, lo que implica un aumento en valores relativos del 2,5%, según datos del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social. De estos fallecimientos, 453 se produjeron durante la jornada de trabajo, dos más que hasta noviembre de 2017, lo que supone un aumento porcentual del 0,1%. Los 130 accidentes mortales restantes registrados entre enero y noviembre fueron siniestros in itinere (los que se producen en el trayecto de casa al trabajo y viceversa), 12 más que en igual periodo del año pasado (+10,2%).

Hasta noviembre se contabilizaron 562.132 accidentes laborales con baja, lo que supone un aumento del 3,6% respecto al número de siniestros del mismo periodo de 2017. Del conjunto de siniestros, 485.588 se registraron en el lugar de trabajo y 76.544 fueron in itinere. Los primeros aumentaron un 3,6%, mientras que los segundos se incrementaron un 4,2% respecto al mismo periodo del año pasado. Los accidentes leves con baja en el puesto de trabajo sumaron 481.489 hasta noviembre, un 3,6% más, y los graves alcanzaron los 3.646, un 4% más. En el caso de los siniestros in itinere, se registraron 76.468 accidentes de carácter leve (+4,3%) y 682 de gravedad (-1,6%). Por su parte, hasta noviembre se notificaron 678.607 accidentes laborales sin baja, un total de 4.323 accidentes menos, lo que supone una reducción del 0,6% en comparación con el mismo periodo del año 2017.

Para el secretario de salud laboral de Comisiones Obreras, Pedro Linares, los datos derivados del trabajo son “la demostración más palpable de que la recuperación de la actividad económica en España también se está realizando a costa de los derechos y la salud de los trabajadores españoles“. Así, ha pedido al Gobierno que amplíe la agenda social en sus políticas tanto para recuperar los salarios y la calidad del empleo como para mejorar las condiciones de trabajo, aumentar la protección de la seguridad y la salud en las empresas y revertir una tendencia de incremento de siniestralidad, que “arrancó con la entrada en vigor de la reforma laboral del PP”.

Fuente: El Diario de Cantabria.